Tailandia – Curiosidades y diferencias culturales

¿Por qué nos fascina viajar? ¿Por qué hay tantos blogs dedicados a este tema? ¿Por qué el turismo deja tantos millones al año? Hay algo que nos empuja a lanzarnos a conocer nuevos mundos… Pero, ¿qué es?

Cada uno tendrá sus razones, pero a nosotros, aparte de permitirnos vivir nuevas experiencias y coleccionar anécdotas, viajar nos ayuda a responder a la siguiente pregunta: ¿y cómo harán esto los chinos, o los árabes, o los esquimales…?

Las diferencias históricas, culturales, climáticas; la distancia. Este cocktail de factores nos ha permitido elaborar rápidamente una lista de curiosidades sobre Tailandia. Ahí van algunas de ellas:

El sol: enemigo público número 1

El estándar de belleza en Tailandia (y en Asia en general) no coincide con el de Occidente. Aquí las/los prefieren a ser posible más blancos que la leche. Esto conlleva una serie de cosas:

  • Casi cualquier producto de higiene o cuidado personal lleva la coletilla “con efecto blanqueante”.
  • Las terrazas de los restaurantes son muy bonitas, a ser posible con mesas y sillas de diseño. Otra cosa es que se usen. Mejor hacer vida en interiores…
  • Los paraguas son en el 90% de los casos parasoles.
  • Si eres mujer y estando de marcha de repente tienes ganas de ir al baño, cuando entres no te asustes. Nada se está quemando y lo que flota en el ambiente no es humo, sino polvos talco. Hasta ahí llega la obsesión por conseguir una pálida belleza.
Crema blanqueadora

La blancura es hermosura

En los restaurantes

Los tailandeses están comiendo a todas horas. No tienen horarios preestablecidos como nosotros. Si por ejemplo van en la moto y les da hambre, simplemente paran en un chiringuito y comen. Además se pueden mandar tranquilamente una sopa picante para desayunar; de hecho, es lo más habitual.

Lo que si nos parece chocante, especialmente a nosotros que somos de cultura mediterránea, es que aquí se sientan a comer y no dicen ni mú. Cada uno calladito y a lo suyo. Eso sí, con un ojo en la sopa y el otro en el facebook del móvil.

Tampoco te sorprendas si te traen el postre antes que los entrantes o si traen tu plato 20 minutos más tarde que el de tu comensal. Parece ser que el orden de los platos no tiene mucha importancia.

Otra cosa interesante es que aquí no parecen distinguir demasiado entre clases sociales: te puedes ver en un chiringuito callejero a un barrendero junto a un banquero disfrutando de una sopa de 70 céntimos de euro. Además compartiendo la misma mesa. Parece que a los tailandeses les encanta la modalidad chiringuito, especialmente por la tardecita, cuando parece que más o menos se ponen de acuerdo en el horario de la cena. Hay muchísimos patios de comida al aire libre que sólo operan a esa hora. ¡Y todos se llenan! El concepto de patio de comida está tan arraigado en la cultura que incluso los centros comerciales más modernos han tenido que implementarlo. En todos hay un patio de comida que emula a los callejeros en los que puedes comer comida tailandesa muy barato.

Comida en la calle

Comida en la calle

¡Adiós cuchillo, adiós!

Después de casi cuatro meses en Tailandia, me vine a dar cuenta en la cena que cocinamos hace unos días por Nochebuena, que ¡era la primera vez que utilizaba un cuchillo! Aquí todos los platos vienen con la carne/pollo ya cortado en tiritas, de forma que sólo usas la cuchara. Sí, sí, la cuchara, no es un error. La cuchara es el instrumento principal. No sólo para la sopa, sino también para el arroz. Aquí el tenedor se usa con la mano zurda sólo para empujar (sustituto de nuestro pan). Los palillos sólo se usan para comerse los fideos de la sopa.

Además, si quieres untar mantequilla con un cuchillo de untar… ¡Avísanos si encuentras uno!

Cosas y utensilios cotidianos que difícilmente encontrarás

Además del cuchillo de untar, va a ser difícil que encuentres algunas cosas más:

  • Sábanas para taparse: sí hay sábanas bajeras, pero no encontrarás sabanas para taparte por ningún lado.
  • Cafetera express: de esas plateadas que siempre hubo en casa de abuela. También muy difícil de encontrar. Pero sí se encuentran fácilmente de las de filtro.
  • Consolas de videojuegos: a los tailandeses les encantan los videojuegos, pero son más bien aficionados a los juegos en red para PC. De hecho hay muchísimas salas de juegos en red. Sin embargo, al menos nosotros, no hemos visto consolas PS o Nintendo por ningún lado.

En el centro comercial

Aparte de los patios de comida tailandesa muy barata, hay algunas curiosidades acerca de los centros comerciales:

  • Portero: en muchos de ellos te encuentras a un portero elegantemente vestido que te abre la puerta y te hace el saludo militar.
  • Sofás para la siesta: lo de la siesta parece que no es exclusivo nuestro. Hay centros comerciales con sofás, algunos de ellos enormes, en los que te ves a tailandeses echando una cabezadita. Son turbo-siestas de unos minutos, pero algo es algo.
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Intentando integrarse en las duras costumbres tailandesas

  • Uso de mascarillas: sí, muchos tailandeses no sólo las usan mientras van en moto, lo cual está absolutamente justificado. Verás a muchos llevándolas puestas incluso en los centros comerciales.
  • 1 cliente por cada 10 empleados: vale, quizás sea algo exagerado generalizar de ese modo, pero una vez estuvimos en una ferretería dentro de un centro comercial que sí puedo asegurar que llegaba a esa proporción. Algunos dicen que tener tantos empleados da prestigio a la empresa. No sé, sería un buen objeto de estudio, ya que lo que sí es cierto es que el paro es mínimo y que, aunque los salarios sean bajos, todos tienen dinero para gastar. Pero viniendo de España, la diferencia cultural no deja de impactarnos.
  • Aparcamientos sólo para motos: probablemente aquí haya más motos que coches, lo cual requiere una adaptación de los aparcamientos.
Parking de motos

Parking de motos en el centro comercial

En el cine

Sólo fuimos una vez, a la última parte del Hobbit, pero nos llevamos algunas sorpresas:

  • Compran y comen palomitas, al igual que en Occidente, pero… ¡No sé cómo se las comen! ¡No se escucha a nadie mascando nada! A mí me dio vergüenza abrir mi paquete de M&M porque el ruido del plástico resonaba en toda la sala.
  • Respeto al Rey: prepárate para levantarte entre los anuncios y la peli. Ponen un pequeño reportaje sobre el rey y en la pantalla de presentación puede leerse en tailandés y en inglés “Levántese unos instantes para mostrar respeto al Rey”.

 

Sillones de cine

Primera clase en el cine

Mi smartphone y yo

Para los que pensaban, y me incluyo, que lo del móvil en Occidente se está convirtiendo en una auténtica locura, prepárense cuando lleguen a Asia: la cuna del palito “selfie”.

Cuando mi prima me dijo hace unos días: “¡mira qué invento!” y me mandó una foto del dichoso palito, yo pensé: “¡pero si esto aquí ya están apunto de descatalogarlo!”. Además, para los que estén por aquí o para los que vayan a venir pronto,