Islas Perhentian, ¡que vida más perra!

Rayco en un cayo malayoLlevo 4 días botado, o en la playa o en la terraza del bungalow, leyendo o tomando nescafés 3 en 1 y té lipton. El calentador eléctrico de 2 tazas que me compré en Sapa por 1,5 euros resultó ser hasta ahora la mejor inversion del viaje!

Gracias a Dios escogí sin saberlo el lugar más económico de la isla. Aún así la botella de agua de litro y medio cuesta lo mismo que en Europa (casi un euro) y la hora de internet 4,5 euros!!! Pfffff! Digamos que no es el destino mas apropiado para ahorrar, pero la playa es preciosa y el ambiente es de relax total: sin música hasta las tantas de la noche y sin medio centenar de Barbies y Kens tostandose al sol (al estilo Koh Tao). Sólo hay como mucho 3 o 4 personas tumbadas en la playa y no hay ni coches ni motos. El único ruido que se oye es el de las olas. No es de extrañar que no quiera irme de aquí!

La isla se llama Perhentian Besar. Aparte de hacer el vago, la actividad principal de la isla es bucear, con o sin botella. Ayer alquilé un kayak para recorrerme un poco la costa. Después de hora y media remando llegué a la playa principal de la isla. No me pareció mejor que la mía y además los bungalows y restaurantes allí cuestan el doble. Al volver me encontré con viento fuerte de frente, que además me alejaba de la costa. Pensé que no llegaba a la orilla! Después de 1 hora de esfuerzo sobrehumano conseguí remontar los últimos 500 m. Hoy casi no me levanto de las agujetas en la espalda!

Esto como se usa

Esto cómo se usa?

También me di cuenta de que algunas playas estaban minadas de medusas, lo cual se convirtió en un pequeño problema, porque para el día siguiente me había apuntado a un tour para bucear (sin botella) en los mejores sitios de la isla.

A la mañana siguiente después del correspondiente nescafé de buenos días fui a preguntar si el tour se había cancelado debido a la plaga de medusas. “No hombre!, hay un par de medusas, pero el chófer de la chalana que les va a llevar tendrá cuidado de no dejarles bucear en sitios donde haya”. Tal y como me esperaba, en nuestra primera inmersión vimos como unas 20 medusas. El arrecife de coral era bonito, pero cuando te tienes que estar concentrando en no meter la pata en un rejo, el paisaje pierde un poco de encanto.

La segunda inmersión fue un espectáculo. El tipo para la chalana y dice “tirense rápido! no se lo pierdan!”. Nos tiramos al agua y 3 metros por debajo nuestro vimos 2 tortugas enormes. Encantador. Lo que no nos pareció tan encantador es que estábamos en medio de una plaga de medusas! Los rejos de algunas llegaban a medir 50 cm. Gracias a Dios todas estaban no sé por qué a más de 1 m de profundidad y escapamos gracias a que todos estábamos en posicion de cristo invertido. Aunque arriesgado, no dejó de ser un espectáculo interesante.

De aquí no me muevo

¡De aquí no me muevo!

Nuestra tercera inmersión fue por fin en una bahia libre de peligro. Al menos por parte de las medusas. “Qué vamos a ver aquí jefe?”. “Tiburones”. Uffff! Nos tiramos al agua y el fondo era una maravilla multicolor. Empezamos a nadar hacia una zona más profunda y vimos 2 rayas, pero ni rastro de tiburones. Media vuelta y pal barco. Cuando el que estaba delante mío se preparaba para subir la escalerilla me grita: “Mira!” Miro para la izquierda y me veo dos tiburones acercandose hacia mi! Se me puso el pulso a 200! Pero sólo estaban curioseando. Despues de dar una vuelta alrededor mío se fueron. Impresiona bastante la primera vez que nadas entre tiburones.

La última inmersión fue de nuevo en “zona de rejos”. Volviendo a arriesgar mi vida, me tiré al agua y… valió la pena! No he visto un fondo mas bonito en toda mi vida! Vimos al famoso pez loro comiendo coral y, yo no, pero un francés del grupo volvió a ver 2 tiburones más. Al subirnos al barco el chófer nos dijo que el sitio se llama Punta Tiburón jeje. Menos mal que me enteré al salir del agua!

Después de la excursión, durante el almuerzo empecé a pensar en apuntarme a bucear con botella al día siguiente, pero enseguida se me quitaron las ganas cuando uno que había venido al tour me contó que su colega acababa de llegar de bucear y el grupo se quedo atrapado en una plaga de medusas. La mayoría tiene picaduras hasta en la cara. Pfff! Deja el buceo para otro momento…

Y nada, mañana sera otro día más de relax y pasado mañana me vuelvo a la península rumbo a Cameron Highlands. Por lo visto es un destino paisajístico estilo Sapa, en plan paseos por el bosque y por plantaciones de té. Espero que en los restaurantes te sirvan por fin cerveza! En esta isla esta prohibido beber alcohol. Que duro tiene que ser ser musulman! Desde que llegué a Malasia sólo he bebido una cerveza que me costó 3 euros! (en Laos costaba 0,80).

Un saludo desde un cayo malayo! 🙂

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